En la paz, en la vida, en el amor, en la guerra, en la sociedad, en la política, en lo obvio y en lo utópico; todo es por el existir de una necesidad, y una necesidad de existir subsistiendo.
Sin vacilo, sin dudas, sin esa "vos interior que nos dice que algo no es tan así", no podríamos llegar nunca a una instancia en la cual el consenso habite de forma natural entre los hombres y las mujeres, digo hombres y mujeres como especie, que el consenso habite de forma natural a todo ser humano. Ese consenso que entiendo como único objetivo, en base, de toda organización y forma sistemática de representar al mundo y de "solucionar" el problema de todo ser humano y liberarlo de ese "¿Qué soy?, ¿A qué vine al mundo?", imponiendo así una forma, por defecto, de vida.
Es un sistema que supone ser justificado con la idea de que, "el sistema existe para que en un futuro no sea necesario que siga existiendo", lo cual significaría que; si todo lo que el hombre fue aprendiendo y adaptando a lo largo de la historia política de la humanidad, lo aplicara de forma total y por naturalidad, ya no será necesario que halla reglas, porque nadie intentaría romperlas, porque ya se habría inculcado esa forma de vivir, esa forma de proceder, ese respeto que surgiría de lo más profundo de la esencia del ser humano, que es la simple compasión por el otro, que es, en su condición de humano, igual a mi. Humano.
A lo largo de miles de años nos hemos preocupado por mejorar nuestra "calidad" y "cantidad" de vida, y también se han encargado de hacernos creer que realmente mejoran nuestra calidad de vida, por medio de medicinas para dolores, de psicólogos para desencontrados, de masajes para contracturados, de abogados para resolver problemas, de políticos para resolver políticas. ¿Para qué?
¿Cómo funciona?
Es perfecto.
Un círculo vicioso, un círculo de basura, un círculo de consumo que existe para solucionar algo provocado a base de ese consumo, ¿Se entiende?, eso es el sistema que nos habita al día de hoy. Y al que, inevitablemente, te tenés que adaptar para sobrevivir. Si, la evolución de las especies llega hasta aquí. El que se adapta sobrevive, dice la teoría de Darwin, y termina siendo así. Pero, ¿hasta que punto? ¿Hasta que punto sobrevivimos adaptándonos a un sistema que nos da todo lo que nos quita por otro lado?, que nos da remedios y enfermedades, que nos da luz eléctrica, pero nos obliga prácticamente a vivir dependiendo de ella, que nos da policías pero genera delitos, que nos da escuelas y el contenido que nos quieren meter en la cabeza, a nosotros de chicos, y a todos nuestros jóvenes de hoy en día, que nos da iglesias y no da debate, que nos da la cantidad de alegría necesaria en cuanto a la proporción de la tristeza que nos da. Así funciona.
Y claro, querer evadir lo anteriormente dicho, puede ser tan grave como liberador, puede ser tan triste como alegre, pero lo importante, es que puede ser.
¿Loco?, no tanto...
Sin vacilo, sin dudas, sin esa "vos interior que nos dice que algo no es tan así", no podríamos llegar nunca a una instancia en la cual el consenso habite de forma natural entre los hombres y las mujeres, digo hombres y mujeres como especie, que el consenso habite de forma natural a todo ser humano. Ese consenso que entiendo como único objetivo, en base, de toda organización y forma sistemática de representar al mundo y de "solucionar" el problema de todo ser humano y liberarlo de ese "¿Qué soy?, ¿A qué vine al mundo?", imponiendo así una forma, por defecto, de vida.
Es un sistema que supone ser justificado con la idea de que, "el sistema existe para que en un futuro no sea necesario que siga existiendo", lo cual significaría que; si todo lo que el hombre fue aprendiendo y adaptando a lo largo de la historia política de la humanidad, lo aplicara de forma total y por naturalidad, ya no será necesario que halla reglas, porque nadie intentaría romperlas, porque ya se habría inculcado esa forma de vivir, esa forma de proceder, ese respeto que surgiría de lo más profundo de la esencia del ser humano, que es la simple compasión por el otro, que es, en su condición de humano, igual a mi. Humano.
A lo largo de miles de años nos hemos preocupado por mejorar nuestra "calidad" y "cantidad" de vida, y también se han encargado de hacernos creer que realmente mejoran nuestra calidad de vida, por medio de medicinas para dolores, de psicólogos para desencontrados, de masajes para contracturados, de abogados para resolver problemas, de políticos para resolver políticas. ¿Para qué?
¿Cómo funciona?
Es perfecto.
Un círculo vicioso, un círculo de basura, un círculo de consumo que existe para solucionar algo provocado a base de ese consumo, ¿Se entiende?, eso es el sistema que nos habita al día de hoy. Y al que, inevitablemente, te tenés que adaptar para sobrevivir. Si, la evolución de las especies llega hasta aquí. El que se adapta sobrevive, dice la teoría de Darwin, y termina siendo así. Pero, ¿hasta que punto? ¿Hasta que punto sobrevivimos adaptándonos a un sistema que nos da todo lo que nos quita por otro lado?, que nos da remedios y enfermedades, que nos da luz eléctrica, pero nos obliga prácticamente a vivir dependiendo de ella, que nos da policías pero genera delitos, que nos da escuelas y el contenido que nos quieren meter en la cabeza, a nosotros de chicos, y a todos nuestros jóvenes de hoy en día, que nos da iglesias y no da debate, que nos da la cantidad de alegría necesaria en cuanto a la proporción de la tristeza que nos da. Así funciona.
Y claro, querer evadir lo anteriormente dicho, puede ser tan grave como liberador, puede ser tan triste como alegre, pero lo importante, es que puede ser.
¿Loco?, no tanto...

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